Nueva York, 1 de junio de 2026// El proceso judicial contra exfuncionarios del gobierno de Sinaloa dio un giro decisivo este lunes, cuando Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública en la administración de Rubén Rocha Moya, aceptó ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York que recibía 100 mil dólares en sobornos de integrantes de la facción conocida como Los Chapitos.
La declaración, realizada en audiencia presidida por la jueza Katherine Polk Failla, confirma las acusaciones de la Fiscalía estadounidense sobre la red de protección institucional que habría favorecido al Cártel de Sinaloa. Según los documentos judiciales, Mérida Sánchez recibía pagos periódicos a cambio de brindar información sobre operativos de seguridad y garantizar impunidad en territorio sinaloense.
El caso se suma a la lista de funcionarios vinculados al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, quien enfrenta señalamientos por haber llegado al poder con apoyo del crimen organizado. Entre los nombres que aparecen en la investigación destacan:
• Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas, señalado por facilitar recursos hídricos y obras públicas a favor de Los Chapitos.
• Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad, ahora confeso de recibir sobornos millonarios.
• Otros siete exfuncionarios, aún bajo investigación en México, con cuentas congeladas y procesos abiertos.
La admisión de Mérida Sánchez fortalece la narrativa de la Fiscalía estadounidense sobre un esquema de corrupción sistemática en el gobierno de Sinaloa. La próxima audiencia quedó programada para el 4 de agosto, donde se espera que se presenten más pruebas y posibles acuerdos de cooperación.
El impacto político es inmediato: la confesión coloca a Rocha Moya y a su círculo cercano en el centro de una crisis que trasciende fronteras, cuestionando la capacidad del sistema judicial mexicano para enfrentar la corrupción y el poder del narcotráfico.
