LA ESTADÍSTICA POLÍTICA
Por Sergio Trochez Reza
Lunes 28 de septiembre de 2026
La principal ejecutora de la ‘Operación Cicatriz’ de la 4T en Baja California es la propia senadora Julieta Andrea Ramírez Padilla.
Es ella la que se está reuniendo con los principales actores de la vida pública de la entidad. Es ella quien encabeza los diálogos, observa gestos, se entera de las intrigas, y pasa copia del acontecer bajacaliforniano a los altos mandos del partido político Morena.
No solo eso. Julieta es la que solicita las citas y lleva a cabo los encuentros a domicilio. No asume una actitud soberbia, y por el contrario, les otorga a sus compañeros de lucha la atención de llegar a su propia casa.
Ya ha mantenido charlas con algunos de los que compitieron ante ella en búsqueda de la coordinación estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, que es la antesala para lograr la candidatura del partido político Morena a gobernadora de Baja California.
Ya se reunió también con varios alcaldes, e incluso con el exgobernador Jaime Bonilla Valdez, quien juega un papel importante por ser actualmente el dirigente del Partido del Trabajo (PT) en el estado; organización que históricamente se ha comportado como aliado de Morena, pero que últimamente ha vivido diferencias muy profundas con el morenismo.
A sus 31 años de edad, Julieta anota, abastece de datos sus archivos, y va armando las estrategias rumbo a las candidaturas que los partidos políticos integrantes de la Cuarta Transformación designarán en un lapso que no pasará de este año.
Con base en la ley de paridad de género, la coalición afín al gobierno deberá designar por lo menos cuatro candidatas mujeres y máximo tres abanderados hombres en las siete alcaldías bajacalifornianas. Pero hay que recordar que si en Tijuana es mujer, en Mexicali deberá ser hombre, y viceversa. Si en San Quintín es varón, en San Felipe deberá ser dama. Y en el bloque integrado por Ensenada, Playas de Rosarito y Tecate, solo hay cabida para un caballero. Así lo marcan los criterios de la ley de equidad, y de eso Julieta está consciente.
Además, en los 17 distritos locales electorales, deberá haber una cantidad mínima de 9 candidatas a diputadas y un máximo de 8 abanderados del sexo masculino.
Por si lo anterior fuera poco, los partidos políticos PT y Verde piden su cuota para firmar la alianza. En las paredes indiscretas de ambas instituciones, se ha escuchado que incluso quieren alcaldías.
Julieta Andrea Ramírez Padilla será la candidata de la 4T a gobernadora en los comicios del domingo 6 de junio del año entrante. Faltan 251 días para esa jornada electoral y la futura abanderada morenista es la amplia favorita para llevarse el triunfo, motivo por el cual, es prácticamente seguro que gobernará Baja California del 1 de septiembre de 2027 al 31 de agosto de 2033. No hay una sola encuesta que diga lo contrario. Incluso, no hay partido político que se acerque a los niveles de aceptación de Morena.
Por si a lo anterior le faltara algo de sustento, es importante hacer memoria en el sentido de que Baja California es el único estado del país en el que Morena ha ganado cuatro elecciones consecutivas (2018, 2019, 2021 y 2024) sin perder un solo distrito electoral.
Julieta Ramírez tiene lo que le resta al presente año para armar un complejo rompecabezas. Quiere ver a sus más allegados como candidatos a los cargos de elección popular de mayor importancia, pero está consciente de que una de sus tareas será consensar con los distintos grupos que tienen sus propios intereses y que no se quieren quedar fuera de la jugada.
Ramírez Padilla deberá tejer fino, sacar cuentas, rescatar heridos, pactar con grupos y poner todo ese bagaje a consideración de las máximas autoridades del partido político color guinda, porque sabe también que aún no se manda sola, y que figuras como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo; la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes; y la presidenta de la Comisión de Elecciones del partido en el poder, Citlalli Hernández Mora, llevarán mano en las decisiones finales.
Julieta empezó bien, con una actitud enfocada a operar quirúrgicamente las cicatrices que algunos no han podido sanar. Sin embargo, se le avecina un camino complicado, en el que habrá obstáculos, grillas, aquelarres, gritos y patadas bajo la mesa, así como mañanas, tardes y noches diabólicas.
A todo eso se enfrentará la senadora mexicalense. Porque si bien es cierto que Claudia, Ariadna y Citlalli son las máximas autoridades de la organización color guinda, ellas tienen como responsabilidad atender lo que ocurre en 32 entidades federativas. Y la que tiene que hacer el diagnóstico bajacaliforniano, es Julieta.
La joven legisladora cachanilla hará propuestas, y será en la Ciudad de México donde se tomen las determinaciones finales.
Nada está definido en la 4T. Nadie, excepto Julieta, puede asegurar que ya tiene amarrada alguna candidatura.
Lo que es prácticamente seguro, es que las fiestas navideñas estarán acompañadas de un alto aderezo político; y en años como el que estamos viviendo, para muchos actores del acontecer público, esto será más emotivo, interesante y apasionante, que la propia Navidad.
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*LLEGA RUFFO A ENSENADA*
A la hora en que usted esté leyendo esta columna, seguramente el exgobernador de Baja California, Ernesto Guillermo Ruffo Appel, ya se encuentre en su domicilio de Ensenada para desde ahí enfrentar el proceso judicial que existe en su contra.
El exmandatario salió antier a las 16:28 horas (tiempo del centro del país) del penal del Altiplano, ubicado en el Estado de México, y fue trasladado a su hogar vía terrestre, resguardado por elementos de la Guardia Nacional.
El Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Baja California, difundió este domingo un mensaje a través de su cuenta de Facebook, en el que establece lo siguiente: “Ernesto Ruffo viene en traslado, un largo recorrido por tierra, se encuentra bien, se estima que estará llegando a su casa en Ensenada en la madrugada, la exigencia de Justicia no parará. #RUFFOLIBRE“.
A partir de hoy, quien fue la máxima autoridad en Baja California del 1 de noviembre de 1989 al 31 de octubre de 1995, permanecerá bajo la medida cautelar de prisión domiciliaria, custodiado de forma permanente las veinticuatro horas por efectivos de la Guardia Nacional. El cambio de reclusión se le otorgó debido a su edad de 74 años y a condiciones médicas de salud.
Durante el desarrollo de esta etapa procesal, el imputado tiene prohibido salir de su casa, y debió entregar su pasaporte y visado. Asimismo, el mandato judicial le impide mantener comunicación con los otros implicados en la causa penal, así como realizar actividades laborales o acudir a las instalaciones de la empresa bajo investigación.
De acuerdo con los criterios del Código Nacional de Procedimientos Penales y la resolución dictada por la jueza de control, el exmandatario está autorizado a recibir y convivir en el inmueble exclusivamente con familiares directos, su equipo de defensa legal y el personal médico que requiera para su atención. El acuerdo judicial restringe el acceso a cualquier persona que tenga calidad de testigo o coimputado en la carpeta de investigación.
